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View Full Version : Las dos Españas


terra
06-05-2006, 01:27 PM
Amor a primera vista no es, precisamente, lo que despierta el juego de la selección española. Como ocurriera una semana antes en Albacete, el pasado sábado el equipo de Luis Aragonés volvió a ofrecer luces y sombras a una afición entregada, pero que no sabe muy bien a qué atenerse.

Y es que ante Egipto el seleccionador apostó nuevamente de entrada por el músculo y no fue hasta la segunda mitad, cuando saltaron al césped los peloteros, que España enganchó a la hinchada. Ya es curioso que una selección sobrada de talento en el centro del campo condene esa calidad al papel de, en el mejor de los casos, secundarios. La fuerza, a la vista está, sigue siendo la primera carta a jugar.

Solventado el debate en torno a Raúl (su presencia en el once inicial se adivina ya como inalterable) falta ahora por descubrir cuáles son los pensamientos de Aragonés respecto a su equipo. Se diría que hay hasta nueve puestos en el equipo claramente asignados y, a pesar de que nadie lo diga en voz alta, dos bailan a ojos de todo el mundo. En el lateral izquierdo la llegada tardía de Pernía no parece que vaya a obstaculizarle su entrada en el once. Con más recorrido que el voluntarioso Antonio López y mayor pegada, el argentino nacionalizado puede tener su primera oportunidad en Ginebra ante Croacia y a partir de ahí su nombre gana enteros para poder convertirse en ese carrilero ‘multiusos’ por el que suspira el entrenador.

El otro puesto es, sin embargo, el que despierta mayor controversia y que, de hecho, conduce en mayor medida al equipo español hacia el toque o la fuerza. Desubicado en la banda derecha del centro del campo, Senna ha completado dos amistosos más tristes que otra cosa. El brasileño nacionalizado del Villarreal no se encuentra cómodo en esa posición, pierde todo su sentido y apenas aporta nada al juego ofensivo del equipo. Hasta hoy no ha destacado ni para bien ni para mal y, más aún, cuando su puesto ha sido ocupado en las segundas partes por Xavi ha quedado en evidencia que el equipo gana en brillo y, lo más importante, en llegada, ritmo, profundidad y brío.

Si en el duelo ante Rusia la mejoría apenas pudo distinguirse debido a aquella alarmante falta de gol, ante Egipto las cosas fueron mejor. Aunque sin exageraciones, desde luego. Puede que ande falto de ritmo como algunos pretenden apuntar, pero el blaugrana en apenas dos tercios de partido ha aportado a la selección española ese plus de calidad por el que tanto se suspira y que tan bien acogió la hinchada.

Ir más allá de esos cambios se perfila demasiado arriesgado. Cesc deberá, por lo visto, seguir acoplándose con la mejor voluntad a la banda izquierda del centro del campo y suspirando para sus adentros con tener la compañía de Xavi, pero en la parte trasera del rombo (el 4-3-3 puede darse poco menos que por enterrado) la presencia de Albelda puede darse por segura.
Así, a falta de nueve días para su debut mundialista, sigue España dando que hablar. Tiene ‘peloteros’ de primer orden, pero parece decidida a no darles Luis el protagonismo. Al menos de entrada porque, hasta hoy, dos veces ha tenido que rectificar. Y rectificar, dicen, es de sabios...