View Full Version : Desterrado
Christian Meier
07-29-2003, 02:45 AM
Después de un tiempo, vuelvo a escribir en este subforo. Como siempre, a los puritanos y a los que sean muy sensibles, o simplemente a los que no entiendan el arte inmoral casi mejor que no lean lo que escribo. El listón que dejé con mis ya borrados relatos anteriores creo que está alto, pero no insuperable; ahora volveré con una introducción de...
Desterrado
Introducción
La historia tiene su comienzo en una mediana habitación, acompañada por un hombre completamente desnudo, no se podía saber la hora porque era demasiado oscuro. La temperatura de aquél cuarto era elevadísima y además cualquier conducto de salida estaba cerrado, hasta el punto que incluso la finísima rendija que había debajo de la puerta había estado tapada con una toalla. Por toda la habitación circulaba un sonido agobiante, no procedía de la música, era algo mucho peor, era como un sonido constante, sin variaciones, pero enloquecedor perecederamente. Y la olor? propia de un animal herido a punto de morir. En aquel cuarto había una forma de vida, fuera de él otra, y la educación y los conocimientos que parte de los humanos habían tratado de inculcarse y difundirse entre ellos no tenían cabida en aquél recóndito lugar. La barrera era el aislamiento.
Acostado en una alfombra despertó, era inmensamente feliz, su riqueza superaba a la de cualquier persona de su alrededor, no necesitaba trabajar y se podía permitir cualquier extravagante capricho que se le antojara. Sin embargo todo aquél dinero no le permitía dejar de ser un animal y de comportarse como tal. Le entraron ganas de defecar. Abrió los dos pestillos de su puerta, y puso el pié derecho en el pasillo; le caían gotas de sudor por todo el cuerpo y al percibir el cambio de temperatura, que fué brutal, tembló un poco. Voy a cagar! se sentó en el retrete y comenzó a expulsar sus heces; se dió cuenta que conforme iban cayendo no escuchaba el chasquido del agua, era un sonido distinto, miró por entre sus piernas y vió que la mierda estaba acumulada de días anteriores, y que la que caía se iba apilando verticalmente, levantó la cabeza y vió como las lujosas recholas estaban manchadas de un material bastante espeso y oscuro, y que el espejo aparte de estar poblado de desechos nasales y salibazos todavía conservaba la belleza y distinción que siempre había atesorado. En aquel momento se sentía orgulloso de sí mismo, estaba orgulloso de ser un animal.
Se levantó de la taza, hechó un vistazo a su obra y le propinó un escupitajo, y otro, y por último otro más, más que nada para que se mantuviese esa jugosidad y esa edor tan característica.
De pronto sonó el timbre, Matías frunció el ceño, alguien le iba a estropear la velada. Su corazón se aligeró, debía de hacer algo! miró por el suelo, encontró sus calzoncillos y se los puso.
Su enfado aumentó considerablemente porque no tenía pensado ponérselos en aquel momento, estaban duros y resecos, al menos eso le hizo sentir un poco mejor.
Abrió la puerta, pero ya no había nadie, solo le esperaba un pequeño paquete en el suelo. Le propinó una patada que lo desplazó hasta la pared. ¿Me hacen abrir la puerta para esto? idiotas!! se comenzaron a escuchar el sonido de pasos por debajo de las puertas de los vecinos, pero nadie se atrevía a salir. Antes de volver a meterse en su piso, echó una mirada hacia atrás, el paquete era de color verde, así que lo recogió y se lo metió. Lo mejor era abrirlo cuanto antes, desnudó el regalo... era un consolador. En aquel preciso momento se dió cuenta de una cosa, tenía la necesidad de salir de putas.
esperamos ansiosos la continuación, la hay???
starsailor
08-19-2003, 05:28 PM
genial el detalle de los truños apilados.
Ni Dostoievsky... ;)
Christian Meier
10-07-2003, 09:59 PM
Capítulo I: Jugando con la suerte
Ahí estaba, un chico se acababa de caer delante de su portal, el bicho se movía supuestamente por el dolor que le provocaba tener la clavícula rota. Tenía pinta de gamberro así que ni lo miró. Mientras el vecindario comenzaba a despertarse por el alboroto encendió el motor y se puso como destino el barrio de putas, cerca de la Gran Vía de Madrid.
Rubias y más rubias,... que color más barato. Él quería a una mulata que le hiciera gozar en la cama. Cansado de buscar se bajó del coche, fué a mear. Aquello le relajó un poco. Justo al doblar la esquina se topó con un hombre; porcentualmente tenía un nivel de fealdad bastante elevado, pero había algo en su pelo, estaba poblado de gomina efecto mojado y fijado hacía arriba. Era un feo con estilo.
-Tenga mas cuidado señor.
Matías, sin contestar, se volvió a meter en el coche. Le había horrorizado aquella voz, y sobretodo aquella mirada, aquella típica mirada que te da la sensación de haber sido archivado por alguien. No paraba de lamentarse por aquello, estaba un poco turbado, cuando de pronto, sin quererlo apareció delante de sus ojos una apetecible mulatita, joven, rica, morenita... Se le acercó a la ventanilla... -tienes dinero para pagarme una noche completa? Al agacharse desprendió a través del escote de su vestido un aroma de calidad. Era evidente que sus pechos olían bien. -Sube y cállate.
No tardó en llevarla a un oscuro hotel; la metió en la habitación (si hubiera hecho falta casi a patadas), cuantos menos les vieran, mejor.
- No te quites la ropa, te la quiero quitar yo.
- Y que te hace pensar que me la iba a quitar amorsito? (acercándose a Matías)
La mulata, de rodillas, recogió suavemente la mano de Matías, y le metió el dedo índice en su boquita. Sus labios carnosos iban simulando una felación por los diferentes dedos.
- Levántate de ahí y chúpame la teta.
- Cómo? Que te chupe ...
- Chúpame la teta!
La mulata, sumisa, se levantó y comenzó a besarle la teta. Con la lengua iba acariciando uno de sus elegantes pezones.
* Cuantas vergas habrá chupado con esa lengua? Menuda guarra, que asco.
Rápidamente la agarró y la llevó a la cama, la desnudó por las partes bajas, y la dejó solo con la blusa. Le ponía mas cachondo dejarla con alguna prenda puesta, puesto que totalmente desnuda y rasurada no podía dejar de percibirla como algo parecido a una bola de carne blandita.
Ni loco iba a chupar aquella rajita tan abierta, se sacó la cosita y sin hacer mucho ruido comenzó a atacarla sexualmente. Aquello comenzaba a ponerse muy mojadito, y el placer iba subiendo cada vez mas. Que bien se movía, y que gritos de placer vomitaba. Para no llamar más la atención de las habitaciones de al lado decidió terminar la faena rápidamente, eso sí, vaciándose.
Se sacó el preservativo con cuidado y lo metió en el bolsillo de su abrigo, y cuando sus cositas dejaron de estar al descubierto sacó del otro bolsillo de su abrigo el consolador. Era aquel consolador que había interrumpido su fabulosa velada. Aprovechando que la mulata estaba aún de espaldas tumbada en la cama, lo arrojó hacia aquellas impresionantes nalgas morenas, y salió de aquella podrida habitación por piernas. Curiosamente, en la supuesta recepción del hotel no había nadie, pero no era conveniente aminorar el paso, la mulata gritaba a los cuatro vientos algo así como "págame mariconsón, ladrón!!".
Ya en la calle lo mejor era refugiarse en la bodega mas cercana mientras viera cabalgar calle abajo a aquella mujer. Había llegado el momento de emborracharse.
y...?q mas?
bueno...speraremos.
Pixcoy
10-11-2003, 02:35 AM
We are waiting for.... :huh: :wub:
Christian Meier
10-14-2003, 09:30 PM
Capítulo II: Viviendo la vida
Cara a cara, el dueño del bar y él. Saltó del taburete y comenzó a hacer el avión alrededor de la pequeña barra. Prrrruuuuuunnnn, pruuuuuuuunnnn, quiso subirse encima de la barra y continuar con la representación, pero el dueño se lo impidió.
- Venga, súbase conmigo y hagamos pruuunn prunnn los dos.
- Sr. Matías, ya está bien por hoy (después de haber mirado al ventanal).
- Le debo...
- Me debe ?36..?7? euros.
Metió la mano en el bolsillo y sacó todos los billetes que llevaba. Llovía, y su casa quedaba muy lejos.
De repente se encontró dentro del coche del dueño del bar. Iba a una velocidad mediana.
- Ángelo, para aquí! Aquí!!
Salió disparado hacia el taxi que había delante.
- A la calle París, por favor...
Y en la calle se encontró. El sol le hizo reaccionar un poco, por lo que comenzó a andar por aquellas solitarias calles hasta llegar a su empresa.
Buenos días señor Matías, cuando tiempo sin verle señor Matías, cuanta falta nos hacía... *Menuda pandilla de desgraciados.
En su despacho todavía estaba aquella guapísima secretaria que contrató.
- Que bien que se le ve hoy. Tiene unos cuantos documentos para firmar, tratar con el jefe de personal sobre problemas con algunos trabajadores, hemos recibido una oferta....
- Está despedida.
- (sin reaccionar) ¿qué? ¿yo? ¿por que?
- Vayaseeé! No la quiero ver más por aquí!
La chica abrió la puerta con fuerza y salió rápidamente de aquella habitación desconsolada y destrozada. No tardó en venir el subdirector.
- Qué ha ocurrido señor Matías?
- Está fuera.
- Sr. Matías (mirando hacia el suelo y con voz acaramelada), verá es que es una empleada muy antigua, y habría que pagarle mucho dinero. Y no pasamos por un buen momento económico.
Tras un momento de pausa e incertidumbre (Matías era muy impredecible)..
- Vale, mañana volverá a estar en las puertas de la sala presidencial.
Arregló los números, invirtió un poquito en bolsa, firmó unos contratos de colaboración con alguna empresa del sector, compró al cabecilla de la mini revuelta laboral y al resto los mandó a tomar por saco. Con el deber cumplido y viendo que coincidía la hora del postre con la noche decidió visitar la casa de aquella mujer.
Picando a la puerta. Una bella mujer desmaquillada y despeinada le abrió, era ella, conservaba su encanto. Entrando al salón...
- Señorita, verá, hemos..
- Señor Matías, no me tiene que decir nada, estoy muy involucrada con su empresa, le conozco desde hace mucho tiempo y me he encariñado mucho con ustedes. Necesito el empleo, por favor, quiero volver a su empresa.
Le volvieron a coger la puñetera mano. Solo que en esta ocasión no le dió opción a nada, la tremenda secretaria tomó la iniciativa y le besó en los labios. A la vez, se iba desabrochando los botones de la camisa dejando al descubierto un escote espectacular. Se podía predecir que tenía unos buenos pechos. Sin mas, Matías le echó a un lado la camisa y le besó con desparpajo aquél pezón rosado. - No me eche señor Matías, mmmm. Se la cepilló ahí mismo.
A la salida, cerrando la puerta notó un ligero pinchazo en la espalda. Había un feo, el feo con estilo y una navaja demasiado cerca de Matías.
Pixcoy
10-16-2003, 12:33 PM
Me amola un montón... Supongo que habrá más, no Jefe??? :unsure: :unsure:
Gracias :)
Christian Meier
10-18-2003, 03:13 AM
Originally posted by Pixcoy@Oct 16 2003, 09:33 AM
Me amola un montón... Supongo que habrá más, no Jefe??? :unsure: :unsure:
Gracias :) Claro, no lo voy a dejar así :)
Para escribir esto necesito un estado de ánimo determinado, si no no escribo. Por eso me doy mi tiempo para escribir un capítulo. Igual lo dejo en dos más...
Un saludo
Christian Meier
10-09-2004, 03:23 AM
. Tras cerca de un año de pausa, terminaré este relato, todavía restará el capítulo final...
Capítulo III: Tirando piedras
Aquel hombre desfigurado iba a acabar con su valiosa vida! Ah! De hecho, de un pequeño rasguño en la zona superior de su elegante espalda notó como comenzaba a manar un poquito de sangre... iracundo por tal hecho pretendió desgarrarle las pelotas de la manera que fuera, pero no encontró lo que pretendía, encontró una pistola, una pistola de verdad que no dudó en hacerla propia. La asquerosa navaja fué entonces siendo separada poquito a poco de la nuca de Matías, y a éste no se le ocurrió otra cosa que salir corriendo de aquella escena tan poco agradable. Sabedor de la incapacidad de Matías en atreverse a disparar un arma, el feo con estilo echó a correr tras él, con la mala fortuna que al doblar la esquina se encontró con un profundo vacío debajo de sus piés; sí, la boca de una alcantarilla había sido dejada destapada y en un movimiento muy poco viril aquel hombre cayó hasta lo más hondo y oscuro de la ciudad. Hecho que dejó aturdido por unos segundos a Matías; más que la muerte del feo lo que le perturbó fué que el talento y estilo que acompañaban a aquella rata habían quedado ya desaprovechados para siempre.
Sin tiempo que perder subió a su coche y marchó. Su mente le estaba haciendo malas jugadas, dudaba de todo, no podía asimilar todavía aquellos hechos.
El azar provocó que pasara de nuevo por el barrio de prostitutas y allí pudo contemplar la faz de aquella mulata chivata,... que curioso, aún sabedora de las consecuencias que podían tener sus revelaciones al chulo continuaba exhibiendo una despreocupada y provocativa sonrisa; que poco le importaban a este tipo de mujeres las personas y que mucho el dinero. Matías agachó su cabeza para pasar desapercibido y al cabo de unos 10 minutos aparcó su coche cerca de su empresa. Necesitaba desbloquearse, entró en su despacho y aunque sin poder llegar a dormir trató que fueran cayendo las horas.
No pudo más, su sistema nervioso le importunaba demasiado para continuar con los párpados agachados, ahora era un poco más consciente de todo lo que había hecho, el miedo le estaba visitando con demasía. Necesitaba ver rostros, lo primero que se le ocurrió fué bajar al sótano, y ver como iba la producción en la empresa. Qué sorpresa! El cabeza de la mini revuelta laboral se encontraba bebiendo una cervecita con su grupito de amigos que ya habían sido despedidos, cargando, claro está, los gastos a cuenta de la empresa... faltaría más. Le dió un puntapié a la puerta, y cuando a consecuencia del ruido aterrador del portazo todas las miradas se centraban en Matías sacó la pistola hurtada al feo y disparó dos veces en las pelotas del líder de la antigua revelión, sí, un balazo en cada una. Luego, sus amiguetes fueron cayendo uno a uno, uno a uno. El ya exlíder continuaba con vida, pero por poco tiempo, seguramente en 24 horas algun forense notificaría su fallecimiento a consecuencia de un "desangramiento de pelotas".
Matías quiso entonces resguardarse en su despacho, pasó por la sala de su secretaria, y allí avistó una nota que le había dejado ésta. Sudor y frío comenzó a caer por su frente, aquella mujer le quería de verdad, las palabras que pudo leer lo revelaban. Pudo distinguir algunas expresiones en que realzaban la buenura de su jefe, ella le adoraba. Tiró la nota, ya solo quería cobijarse en su territorio personal, el lugar de partida. Al entrar en su domicilio, pudo escuchar el sonido de algunas sirenas...
mjramos23
10-11-2004, 01:07 AM
No habia tenido la oportunidad de leerlo, y me parece que es muy bueno Christian!!! Vaya que si... Espero con ansia el capitulo final!! Saludos!!
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¿No se pueden poner Comillas """"? porque mhan quitao las palabras de la boca... este NWO, primero me quita a "NWA" y ahora las respuestas.... jejeje
Un saludo a los dos.
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Christian Meier
02-08-2005, 01:47 AM
Tras un año y medio para escribir "ésto" la historia toca su final...
Desenlace
El encuentro con la policía se daría en cuestión de minutos, así que no podía desnudarse, debía mantener su buena imagen con el exterior. Tenía la obligación de andar vestido por su propio cuarto por vez primera!! Apagó aquel sonido ensordecedor de su cuarto, pero continuó retumbando en sus oídos. Entró al baño. Quiso limpiar el espejo pero lo embarrulló, su jovial y atractivo rostro desapareció entre los residuos nasales esparcidos ahora por todo el cristal. Tiró de la cadena, pero lo único que logró fué que la pila de mierda acabara esparcida por todo el suelo y lo que es peor, que aquella sustancia salival tan jugosa con la que lograba conservar las heces había quedado diluida en agua corriente y vulgar. Pataleó violentamente la poca mierda que aún quedaba dentro del retrete, resbaló y cayó al hasta entonces bello suelo, manchándose así todo su elegante traje.
Su personalidad dejó de existir, su cuerpo comenzó a moverse y a actuar de forma innata y autónoma. Era un animal podrido a punto de ser cazado, lo sabía y lo temía. La vecindad se dejaba oir por las escaleras, voces de mujeres y chillidos de niños caían sobre sus oídos, picaron al timbre y golpearon la puerta de entrada. Iban a entrar en su territorio.
La oscuridad de su cuarto fué conquistada por la luz, y el aire fresco se posicionó en el lugar del anterior. Matías saltó por la ventana de su cuarto.
Poco después la policía acordonó el infausto lugar. Dos ancianas que pasaban por allí, inclinándose para avistar el cadáver deciánse boquiabiertas mientras escondían sus palabras tras la mano...
- Pero si es el señor Matías... ¿Desde cuándo vivía por aquí?
qlty2
02-08-2005, 02:21 AM
Una muy agradable sorpresa ver este relato, Felicidades Christian!!
bragas_blancas
07-28-2006, 04:55 AM
que clase de persona eres?
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